Las
Habilidades o Competencias Comunicativas se entienden como un conjunto de
procesos lingüísticos que se desarrollan durante la vida, con el fin de participar
con eficiencia y destreza, en todas las esferas de la comunicación y la
sociedad humana. Hablar, escuchar, leer y escribir son las habilidades del
lenguaje. A partir de ellas, nos desenvolvemos en la cultura y la sociedad, y a
través de su desarrollo, nos volvemos competentes comunicativamente.
El
lenguaje verbal y el no verbal (cine, música, pintura, etc.), la diversidad
lingüística, la gestualidad, la emocionalidad, la comprensión de las
diferencias, las semejanzas entre el habla y la escritura y el papel mediador
de la lectura, cimientan nuestra capacidad de comprender, interpretar y
elaborar contenidos comunicativos, para la interpretación del mundo, la
expresión de la subjetividad y el ejercicio de nuestra ciudadanía.
Existen
diferentes clasificaciones de habilidades comunicativas. Aquí presentamos
algunas nociones básicas.
Habilidades verbales de recepción
Escuchar
Es la
capacidad de sentir, de percibir sensorialmente lo que transmite otra persona,
comprender el mensaje; este aspecto permite al oyente, evaluar la importancia
de lo escuchado para responder acertadamente al interlocutor; exige además
tomar conciencia de las posibilidades de tergiversación de los mensajes.
Leer
La
lectura es fundamental en el desarrollo de habilidades y competencias
comunicativas del ser humano. Como realización intelectual, es un bien
colectivo indispensable en cualquier contexto económico y social. Como función
cognitiva, permite el acceso a los avances tecnológicos, científicos y de la
información. Da la posibilidad de recrear y comprender mejor la realidad. Leer,
es ser capaz de dialogar críticamente con el texto, tomar una postura frente a
él y valorarlo integrándolo en el mundo mental propio.
Habilidades verbales de emisión
Hablar
Se
denomina hablar a la capacidad que tiene el ser humano de comunicarse mediante
sonidos articulados. Estos sonidos son producidos por el aparato fonador, que
incluye lengua, velo del paladar, cuerdas vocales, dientes, etc. Esta propiedad
es distintiva en el hombre, ya que si bien está presente en distintas especies
del reino animal, es en la naturaleza del hombre en la que alcanza su más alta
manifestación, en la medida en que despliega un altísimo grado de complejidad y
abstracción en lo referente al contenido.
Escribir
La
expresión escrita representa el más alto nivel de aprendizaje lingüístico, por
cuanto en ella se integran experiencias y aprendizajes relacionados con todas
las habilidades lingüísticas (escuchar, hablar y leer) y se ponen en
funcionamiento todas las dimensiones del sistema lingüístico (fonológica,
morfo-sintáctica, léxica-semántica y pragmática).
La
escritura es una habilidad compleja, que implica que el escritor tenga
conocimientos, habilidades básicas, estrategias y capacidad para coordinar
múltiples procesos.























